En el Cabildo Abierto sobre la revisión del Plan de Ordenamiento Territorial de Medellín, residentes de Patio Bonito y Astorga defendieron la baja mixtura, propusieron una mirada de economía plateada y exigieron respuestas concretas para proteger la vida residencial de sus barrios.
Una comunidad que decidió investigarse y hacerse visible
Patio Bonito y Astorga no llegaron al debate sobre el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial —POT— solo con preocupaciones. Llegaron organizados, con información construida desde el territorio, revisión de normas, cifras sobre su población y propuestas concretas para defender la vocación residencial de sus barrios.
Durante meses, vecinos y vecinas se reunieron, contrastaron documentos, revisaron los efectos de los usos del suelo y pusieron en común una pregunta fundamental: ¿qué necesita este territorio para seguir siendo un lugar digno para vivir?
Su mensaje en el Cabildo Abierto fue claro: no quieren que las decisiones sobre el futuro del sector se tomen mirándolos como una estadística, un lote disponible o una oportunidad de rentabilidad. Quieren hacerse ver como comunidad, con historia, redes de cuidado y derecho a incidir en las decisiones que transforman el lugar donde habitan.
La participación ciudadana, insisten, no puede limitarse a asistir a una reunión. También implica investigar, formular propuestas, ser escuchada y recibir respuestas claras sobre los planteamientos presentados.
La baja mixtura: una propuesta de cuidado, no de cierre
La principal solicitud de Patio Bonito es que se mantenga la baja mixtura en la totalidad de su polígono. Este concepto define qué actividades pueden convivir en un territorio y cuáles deben tener límites para no afectar la vivienda, la tranquilidad y el derecho al descanso.
La comunidad aclara que no se opone al desarrollo económico de Medellín ni al comercio compatible con la vida barrial. Su preocupación está en que actividades de mayor impacto, como el hospedaje turístico, el entretenimiento nocturno o los servicios de escala zonal y metropolitana, terminen desplazando progresivamente la función residencial.
Para residentes del sector, la baja mixtura no representa un cierre al desarrollo. Es una herramienta de cuidado para que la economía tenga en cuenta la capacidad del barrio, la convivencia y el bienestar de quienes viven allí de forma permanente.
Una población mayor que pide permanecer en su barrio
La información recogida por la comunidad señala que más del 70 % de la población residente en Patio Bonito tiene más de 65 años. Muchas de estas personas han vivido en sus viviendas durante más de tres décadas.
Este dato lleva la discusión del POT más allá de los planos y las categorías urbanísticas. Habla de arraigo, de redes vecinales, de trayectorias de vida y del derecho de las personas mayores a permanecer en el territorio que han ayudado a construir.
Por eso, Patio Bonito propone proyectarse como un territorio de economía plateada: un sector que valore la experiencia de las personas mayores y priorice la accesibilidad, la caminabilidad, el descanso, los servicios de cuidado y el encuentro comunitario.
El llamado no es a congelar el barrio. Es a evitar que la densificación, la presión turística y los cambios acelerados en el uso del suelo terminen expulsando silenciosamente a residentes tradicionales.
¿Qué le piden concretamente al nuevo POT?
La comunidad de Patio Bonito no llegó al Cabildo Abierto únicamente a expresar su preocupación. Tras reunirse, revisar documentos y contrastar información sobre su territorio, presentó propuestas concretas para que el nuevo POT reconozca la vocación residencial del barrio y las condiciones de vida de sus habitantes.
Estas son sus principales solicitudes:
- Mantener la baja mixtura en la totalidad del polígono de Patio Bonito.
- Excluir al barrio de Zonas de Tratamiento Especial y de otras figuras que habiliten una mayor intensidad de usos o densificación.
- Prohibir el hospedaje turístico en todas sus modalidades y los establecimientos de entretenimiento nocturno.
- Exigir una certificación previa de capacidad hidráulica, eléctrica, vial y acústica antes de autorizar construcciones, adecuaciones o cambios de uso.
- Proteger los antejardines, andenes y demás espacio público frente a su ocupación o aprovechamiento comercial.
- Clasificar las vías internas como vías de prioridad peatonal, con medidas de accesibilidad universal y control al parqueo comercial.
- Aplicar la Política Pública de Protección a Moradores antes de cualquier transformación urbanística que pueda afectar el arraigo, la vivienda o la permanencia de residentes tradicionales.
Más que un listado de restricciones, estas propuestas plantean una pregunta de fondo para Medellín: cómo hacer compatible el desarrollo económico con el derecho de las comunidades a permanecer, descansar, caminar y envejecer dignamente en el territorio que han construido.
Capacidad de soporte: la pregunta antes de densificar
Entre los planteamientos presentados está la necesidad de conocer y certificar la capacidad real de las redes hidráulicas y eléctricas, las vías, los andenes, el espacio público y las condiciones acústicas del sector antes de aprobar nuevos usos o mayores intensidades de ocupación.
La comunidad advierte que las vías internas son de escala local y no fueron concebidas para asumir grandes flujos de visitantes, parqueo comercial, abastecimiento o actividades de alto impacto.
También insiste en que cualquier decisión debe considerar las particularidades ambientales del sector y su relación con la quebrada La Presidenta. Para los residentes, la infraestructura y el espacio público no pueden tratarse como un asunto que se resuelva después de autorizar más densidad o actividades de mayor escala.
Protección a moradores y derecho a participar
La comunidad sustenta sus propuestas en el derecho a la participación efectiva, la vivienda digna, la protección de las personas mayores, el ambiente sano y la protección a moradores.
En ese sentido, solicitan que sus observaciones sean incorporadas al expediente del POT y que el Concejo de Medellín y el Departamento Administrativo de Planeación respondan de forma escrita, clara y motivada a cada uno de los planteamientos.
El debate no termina con el Cabildo Abierto. Para Patio Bonito y Astorga, el siguiente paso es que las voces recogidas en el territorio se reflejen en decisiones urbanísticas que protejan la vida residencial y no profundicen los riesgos de desarraigo.
Patio Bonito y Astorga no están pidiendo quedarse inmóviles. Están pidiendo que Medellín crezca sin borrar a quienes habitan, cuidan y sostienen el territorio todos los días.




