He vivido la Medellín donde el dinero abre puertas y aquella donde un parque permite encontrarse con lo mínimo. De esa experiencia nace mi motivación para escuchar a la 4 Sur.
Por Marco Andrés Jaramillo Ortiz
He estado en lugares donde la fiesta lo tiene todo sobre la mesa y la capacidad de pago parece amortiguar las consecuencias de los excesos. También he vivido la ciudad de sentarse con los amigos y compartir una cerveza grande de siete mil pesos. En una Medellín que siento cada vez más cara, ese encuentro vale mucho más que “una pola”.
Mi vida me ha dado el privilegio de conocer ambos mundos. Y en los parques encontré una ciudad de la que también me enamoré.
Para quien tiene una casa al menos con su propio espacio o cuenta con el dinero para rentar uno, encontrar dónde reunirse puede ser sencillo. Para otras personas, en el caso de Medellín la mayoría, un parque es uno de los pocos espacios disponibles para ejercer su derecho a la libre expresión, conversar, hacer amigos y sentirse parte de la ciudad.
Compartir también exige cuidar
Defiendo un espacio público abierto, plural y regulado. Con reglas comprensibles para atender el ruido que impide descansar, la basura, las agresiones o la obstrucción de un paso. Con condiciones para que residentes, visitantes y la economía puedan compartirlo.
En los ambientes que he frecuentado he percibido diferencias en el trato a ciertos consumos y excesos: tolerancia donde estar cuesta mucho dinero y controles donde se reúnen personas con pocos recursos. Esa experiencia me lleva a preguntar qué explica esas diferencias y si existe un trato desigual.
Una sanción pesa de manera distinta según el bolsillo. Para alguien cuyos ingresos apenas cubren sus necesidades, puede competir con el arriendo, la comida o el transporte. Quiero investigar qué se sanciona, con qué criterios y qué consecuencias tiene. Escuchar a quienes reciben comparendos y a quienes ejercen el control.
¿Qué oportunidad queda?
También me preocupan los jóvenes que habitan estos lugares. ¿Qué alternativas tienen? ¿Qué formación, empleo o acompañamiento está realmente a su alcance?
Me inquieta que les exijamos cambios sin construir las condiciones para hacerlos posibles. Necesitamos comprender el concepto de la interseccionalidad, cómo se acumulan las dificultades y qué apoyo reciben antes de ser completamente cedidos a las redes de economías ilegales.
En respuesta a una PQRS realizada por la Corporación Historias No Contadas, la Secretaría de Seguridad menciona que en el barrio se desarrollan estrategias generales de convivencia, a través de gestores y programas de prevención. Sin embargo, no presenta un balance específico de pedagogía y acompañamiento sostenido específicamente en la 4 sur. Allí queda una pregunta pendiente: ¿qué atención reciben quienes frecuentan estos lugares y qué resultados produce?
Si las instituciones ya tienen identificado dónde se repiten los conflictos, esos puntos deberían ser prioritarios para explicar las reglas, mediar y acercar servicios de salud, formación y oportunidades de ingresos.
Un ejemplo claro de ello: si bajo los puentes de la 4 Sur hay un indicador alto de violaciones a la norma por mal parqueo de motos o por el consumo de sustancias, ¿por qué no hay ni un solo aviso que sensibilice, promueva o regule estas prácticas en el territorio? ¿Por qué la institucionalidad hace presencia, principalmente, desde la represión y la estigmatización?
De allí nace “Territorios que escuchan: Diálogos para la convivencia en la 4 Sur”, impulsado por la Corporación Historias No Contadas y El Poblado en Historias, en el marco del programa “Territorios que Inspiran”.
Quiero que podamos conocer el territorio a través de sus distintas voces y construir acuerdos que reconozcan sus necesidades. Mi motivación es sencilla: defender los espacios públicos como una posibilidad de seguir encontrándonos, pertenecer a la ciudad e imaginar un futuro.
______
Este contenido hace parte del trabajo periodístico de la propuesta “Territorios que escuchan: Diálogos para la convivencia en la 4 Sur”, ganadora de la convocatoria Territorios que Inspiran 2026 de la Secretaría de Comunicaciones de la Alcaldía de Medellín. La iniciativa es desarrollada por la Corporación Historias No Contadas, a través de El Poblado en Historias, para comprender las dinámicas del territorio y promover el diálogo ciudadano sobre convivencia y espacio público.






